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Reporte 1: 2º Concurso de reportes
« : 23 de marzo de 2010, 13:21:25 »
Hoy me levanté como cualquier otro día. Me tocaba la ruta París - Ezeiza. La ruta que más me gusta ya que amo a la Argentina. Solo me separa un viaje de 12 horas aproximadamente pero que se iba a alargar debido a la meteorología. Si bien no estaba complicado pero estaba seguro que íbamos a tener desviación en la ruta.

Desayuné tranquilo ya que disponía de tiempo. Chequeo tener todo en la valija para la estadía en Argentina y me tomo un taxi al aeropuerto.
Al llegar a la oficina, aún sigue de noche, empieza a llover. No muy fuerte pero tampoco despacio. Lo bueno es que a pesar de las condiciones actuales iba a poder despagar a tiempo. Justo me cruzo al despachante y al mecánico que iban hablando y les pido las novedades de la aeronave. El mecánico me dice que el avión está 10 puntos, y el despachante me dijo que las condiciones meteorológicas se mantienen desde la averiguación de ayer. También me informó que íbamos a salir bastante cargado, casi 100% de pasajero y de carga. Ya estaba listo, solo faltaba esperar al comandante de la aeronave y el resto de la tripulación. Me dirijo al avión al gran MD11 y empiezo a realizar los chequeos.



Minutos más tarde llega el comandante (que no me aprecia mucho, pero tampoco nos llevamos mal) y me saluda. Le devuelvo el saludo y les paso las novedades. Enseguida me dice que pida puesta en marcha ya que los pasajeros estaban abordando.



La torre nos hace rodar y nos vamos a la cabecera. Podemos ver algunos rayos a la distancia y lluvia en toda la zona. El radar del avión nos muestra las zonas de actividad y pedimos otra salida por meteorología el cual la torre nos brinda otra mejor. Ya estamos listo con el permiso de tránsito copiado y colacionado correctamente; nos da la autorización para ocupar y despegar.



El despegue fue bastante bueno. Hubiese salido perfecto sino fuera por algunas ráfagas, pero en fin. Faltando poco para que amaneciera, hoy me iba a perder el amanecer en vuelo que tanto me gustan. Recién cuando saliéramos de la mufa, iba a poder ver el sol por encima del horizonte.



Con rumbo hacia el atlántico aún con mal tiempo seguimos inmerso en la nubosidad faltando bastante altitud para salir pero que llegaríamos rápido al primer nivel de crucero.



Al fin hemos salido del mal tiempo y puedo ver el sol ya sobre el horizonte y es cuando le pido a la azafata un café con leche pero la azafata me pregunta si quiere mate. Le dije que no porque no habría nadie que me acompañe y tomar mate solo no me gusta. En efecto, la pregunta fue porque sabe que soy argentino de sangre, y como todo buen argentino, toma mate. Un argentino viviendo en Francia, siempre extraña a su Patria y regresa con una gran sonrisa en el rostro.

Emocionado porque voy a volver a mi tierra, y cuando el mal tiempo había pasado, es cuando el comandante me empieza a hablar de cualquier tema que no sea referido al vuelo. Me llamó la atención porque las pocas veces que hemos compartido una ruta, nuestra conversación es referida al vuelo, al avión y a la tripulación. No es que el odie a los argentino, todo lo contrario doy fe que no es eso, sino que como somos los dos porfiados y tercos, no nos ponemos de acuerdo en ciertas cosas y cada uno defiende a morir sus puntos.



Entre tanta conversación, y chequeo de la aeronave, detectamos que una turbina está un poco elevada de temperatura sobre lo normal. El comandante decide bajarle un poco la potencia para ver su comportamiento. El motor número 3 empezaba a hacernos más largo el viaje. Ya las 12 horas pasarían ser, quien sabe cuanto. Lo más desconcertante, es que la presión de aceite está en los parámetros normales.

Al bajarle la potencia, el motor retoma su temperatura actual y el comandante decide continuar con el viaje pero sin descuidar en ningún momento al motor. Notifica a operaciones que también le da el visto bueno para continuar.

Me levanto de mi puesto y le comunico a mi colega que voy al baño y a estirar las piernas. Las 3 horas más un segundo desayuno me obliga ir al baño.

Al regresar a mi puesto, el baile recién comenzaba. El motor 3 se terminó de revelar y empezó a subir de temperatura de nuevo. La voz del comandante fue, "regresamos. De clarate en emergencia y volvemos" pero inicialmente regresamos a Portugal o a España.



El aumento de temperatura no paraba de elevarse y tuvimos que apagar el motor. Ajustamos el rudder y avisamos al control. Justo en ese momento, el control nos indica las condiciones meteorológicas y la única alternativa segura es París. Avisamos a los pasajeros mientras empezamos a prepararnos el plan de emergencia y solicitamos al control descender a 30.000 pies, ya que era imposible sostenerlo, y mantener el nivel por seguridad hasta nuestro requerimiento el cual responde con, "tienen hasta la vertical de París y más con el presente nivel solicitado".

Ya a una distancia segura y después de casi 3 horas de viaje más, empezamos el descenso previamente avisando al control. Nuevamente entramos en el mal tiempo. Se podía escuchar a algunos pasajeros que están nerviosos, el cual el comandante da un nuevo mensaje tranquilizando a los mismos.

Ya por fin estamos en final y con pista asegurada, el avión debidamente configurado nos preparamos para aterrizar.



Un poco de movimiento y sacudidas por las ráfagas pero se puede decir que fue un buen aterrizaje, más unos aplausos reconfortante y de premio. Ahora Nos dirigimos al estacionamiento y hacemos descender a los pasajeros.

Hoy, un poco triste pero también alegre espero que el día termine y a esperar una re programación para mi, mientras tanto llamo a mis padres notificándole que no me esperen porque no pudimos llegar por problemas técnicos y que estamos todos bien.



Nota: Por favor no comentar nada.
"Ad astra per aspera"