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REPORTE Nº 3
« : 25 de marzo de 2012, 12:58:14 »

Después de haber disfrutado unas agradables vacaciones en Buenos Aires, haber caminado toda la ciudad, comer en “Siga la Vaca” y “Brasas Argentinas”, y vivir un partido de fútbol en la Bombonera, todas las actividades junto a mi primo, la novia y mis amigos argentinos, era hora de  regresar a Bogotá. Tenía reservado mi regreso en el vuelo 024 de TACA, saliendo de Buenos Aires a las 18:15 hora local y llegando a Lima a las 21:00 hora del Perú, para hacer conexión con el vuelo 130 de Taca con destino a Bogotá, saliendo a las 21:45. Tenía que estar a las 15:00 en el aeropuerto, pues prefería estar más temprano para poder chequear sin afanes. Lo bueno fue que pude reservar mi silla el día anterior por Internet, así que no hubo problema. Salí de la casa de mi primo a las 11:00 para ir a almorzar en un restaurante en el centro de Buenos Aires y seguir para Ezeiza.
Llegué al aeropuerto de Ezeiza después de almorzar unas pastas muy buenas y me dirigí directamente al counter de Taca. El lugar no estaba tan lleno todavía, así que aproveché para agarrar los formatos de salida de Argentina, llenarlos y llenar las fichas de las maletas. Me atendió uno de los agentes de TACA, me dio mi pasabordo, me agregó millas a la tarjeta de Life Miles y puso las maletas en la banda transportadora para mandarlas al avión. Las maletas ya estaban etiquetadas directamente hasta Bogotá. La sala asignada era la sala 2 y debía estar a las 17:15. Eran ya las 16:40, así que después de caminar un rato por el aeropuerto, vi que era hora de pasar a emigración. Subí al segundo piso y me dirigí a las salidas. Había una fila un poquito larga pero bastante rápida. Me despedí de mi primo y de la novia agradeciéndoles por la estadía y me hice en la fila para ingresar a las salidas internacionales. Le mostré mi pasabordo a una funcionaria para que revisara que el número de mi vuelo correspondía con el que era. Después seguí para la fila de seguridad en donde pasé por las máquinas y continué directamente para emigración.
La fila de emigración seguía estando larga, pues a esa hora salían vuelos para diferentes partes: Santiago de Chile, Johannesburgo, Lima, Montevideo, Sao Paulo, Río de Janeiro, París, Frankfurt, Madrid, Londres, entre otros destinos. Mientras pasaba por emigración y me chequeaban la salida de Argentina, vi que la tripulación de Air France que salía en el vuelo con destino París pasaba también la emigración y se dirigía al 777 que cubriría la ruta. Sellado mi pasaporte y con tiquete en mano, me dirigí primero al área de Duty Free, en donde me puse a ver diferentes artículos y cosas de comer. Me compré un alfajor como para calmar el sentimiento de nostalgia, pues salir de Buenos Aires para regresar a Bogotá es un poco deprimente, sabiendo que en unas horas iba a estar pasando la inmigración en Eldorado y que todo iba a volver a la normalidad, otra vez inmerso en la rutina y todo se siente más sobre todo saliendo de una ciudad tan agradable como lo es Buenos Aires. Me demoré un poquito en la caja pagando, pues tenía a todas las tripulantes de Sky Airlines y de Lufthansa haciendo compras en el Duty como si hubiera rebajas en un 2x1, enfrente mío haciendo fila. Seguí para la sala 2 en donde los mismos funcionarios del counter de TACA se encontraban abriendo las puertas para recibir a los pasajeros del vuelo 025 procedente de Lima. A las 17:07 llegó el A321 de TACA que me iba a llevar hasta Perú. Los pasajeros descendieron del avión y luego la tripulación. Mientras esto sucedía, la tripulación del vuelo 024 ingresaba a la sala de espera. Esta vez venían los dos pilotos, uno de ellos parecía más alemán que peruano, pues era de pelo muy rubio y ojos azules y bastante alto, así que por un momento dudé si él era de Alemania, nacionalizado peruano jajajaja. Detrás venían los 5 auxiliares de cabina (4 mujeres y 1 hombre). Algunos venían con bolsas de compras recién hechas en el Duty Free y cada uno fue ingresando al 321. Acá les dejo una foto del 321 que me iba a llevar de regreso:


A321 de TACA en EZE


Foto tomada por uno de los empleados de TACA en Buenos Aires, que quería ser piloto más adelante


La sala 2 estaba bastante llena y les aseguro que el 40% de los pasajeros eran colombianos. Escuché a muchos hablando con acento bogotano y uno que otro con acento costeño (barranquillero para ser más específico) . También vi el pasaporte de otros colombiano que me imagino seguirían conmigo en el vuelo a Bogotá y vi a otro con un sombrero vueltiao (sombrero típico de la costa Caribe colombiana). Un 20% eran argentinos, un 10% ecuatorianos, un 3% venezolanos, un 1% uruguayos, 5% estadounidenses, 2% brasileños y el resto peruanos. En la pantalla de la sala salía bien claro: TACA, destino: Lima, vuelo: 024, hora de salida: 18:15.


Pasó un rato cuando en el altavoz se escuchó: -“su atención por favor, esta es una llamada para los pasajeros del vuelo TACA Perú 024 con destino Lima y conexiones, iniciamos el proceso de embarque a partir de este momento, llamamos primero a los pasajeros asignados en clase ejecutiva y a los miembros del programa de millas Life Miles”. Pasé de una a hacer la fila, alistando mi pasabordo y mi tarjeta de millas. Después ingresé al túnel para entrar al avión en donde nos estaba recibiendo la jefe de cabina. Apenas pasé por la entrada pude ver por un momento la cabina en donde el capitán y el primer oficial estaban terminando de preparar todo para salir. Pasé a buscar mi asiento, mientras iba saludando al resto de los tripulantes. Llegué a mi lugar en donde puse la maleta de mano en el portaequipajes, y me senté en la ventana en donde pude tomar una foto del ala del avión:


Vista del ala desde mi asiento


Foto tomada por uno de los pasajeros del vuelo: 767 de AA y un 767-200 de CO en Ezeiza


Llegada de un 737-500 de AR a EZE

Afuera caía la noche, mientras tanto en el ambiente sonaba una melodía, creo que era la canción de “Endless Love” de Lionel Richie y Diana Ross. En las pantallas generales, aparecía el video de la canción y después unas imágenes de Lima. El avión se iba llenando poco a poco hasta que estuvo completo. En las sillas de al lado mío se hicieron un brasileño y un estadounidense. Apenas eran las 18:10, la música se apaga y la jefe de cabina nos saluda y nos da la bienvenida: -“Señoras y señores pasajeros, muy buenas tardes, les queremos dar una cordial bienvenida a bordo del vuelo TACA Perú 024 con destino a la ciudad de Lima y conexiones al aeropuerto internacional Jorge Chávez. Nuestro tiempo de vuelo será de 4 horas con 30 minutos, la hora de llegada está programada para las 8 de la noche y 55 minutos hora local”. Apenas se presentó la tripulación, iniciaron con la demostración de las instrucciones de seguridad, pues como el 321 no tiene video demostrativo, le tocaba a los auxiliares demostrarnos los procedimientos". Mientras tanto el avión iniciaba el push-back.


Haciendo push-back en EZE, al lado un 320 de TAM con destino GRU.


Push-Back desde mi asiento


Apenas finalizó la demostración y el piloto hubiera encendido motores, el avión se empezó a mover. A esa hora se veía bastante tráfico aéreo: aviones de American Airlines (se nota que Buenos Aires al igual que Bogotá y Santiago de Chile es una de las bases más importantes de esta aerolínea en Latinoamérica), que saldrían en unas horas para Estados Unidos, un avión de Continental que saldría para IAH, otro avión de Delta que saldría para ATL, un 767 de LAN Perú que saldría después para LIM, y varios aviones de AR.

767-300 de AA, con destino JFK, saldría unas horas más tarde.


Al tiempo con nosotros salía otro avión de TAM para GRU. La tripulación nos informa que vamos a despegar, así que nos preparamos para el decolaje mientras la luz de la cabina era apagada. Nos dirigíamos hacia la cabecera 17, en donde supuse que el avión despegaría, haría un giro a la izquierda para volar sobre Buenos Aires y después agarrar hacia el noroccidente para tomar la ruta a Lima. Ingresamos a la cabecera 17 en donde tomamos posición y…. ¡DESPEGAMOS A LIM! Aquí unas capturas hechas por mí durante el carreteo y el despegue:



Dirigiendonos a la cabecera 17


Vista de la terminal de Ezeiza


Ingresando a la 17, "Tripulación de Cabina a sus asientos, despegue autorizado"








Fotos de los spotters de la torre de control de EZE:





Al momento de despegar, tal como lo había previsto, el avión viró hacia la izquierda, sobrevoló el partido de Ezeiza, después Lomas de Zamora y luego nos encontrábamos mirando toda la capital con sus luces, una última despedida a la gran ciudad de Buenos Aires:



Vista del centro de Buenos Aires, última vez


Vista del Aeroparque, donde se veía un avión en pleno ascenso al igual que nosotros.


Durante el ascenso sobre Buenos Aires, el avión se empezó a mover un poco pero fue algo rápido. Después, abandonamos el espacio aéreo porteño, para dirigirnos a las extensas pampas. La señal de cinturones fue apagada y la tripulación comenzó a preparar el servicio de cabina. Una de las tripulantes informó por el altavoz que la cena para el vuelo podía escogerse entre Carne con salsa Goulash ó pasta con tocineta y salsa de tres quesos. Me decidí por la pasta, sonaba muy bueno el plato. Al mismo tiempo pasó una de las TPC repartiendo los audífonos para poder disfrutar de la película, ese día iban a pasar “Contagio” protagonizada por Mark Wahlberg, Jude Law, Kate Winslet y Marion Cotillard, una película que me interesaba bastante ya que se refería a mi tema de estudio. Después iban a pasar un capítulo de Los Simpson previo al aterrizaje. Unos minutos después pasó otra TPC preguntando si alguno tenía como destino final Perú, para entregar los formularios de inmigración. Mientras nuestro vuelo continuaba en ascenso, el capitán nos saludó por los altavoces comentándonos algunos detalles sobre el vuelo: -“Nuestra altitud de vuelo será de 38.000 pies sobre el nivel del mar, volando a una velocidad de 470 nudos. Desde Lima nos reportan cielo parcialmente nublado con una temperatura de 25°C, 77°F. Nos esperan un poco de turbulencias cerca a los Andes argentinos”.


En ascenso sobre la provincia de Bs.As


Sobrevolando cerca a la ciudad de Rosario

Apenas alcanzamos la altitud de crucero, las luces de la cabina se encendieron y los TPC’s comenzaron a pasar con el servicio. Mientras tanto, las pantallas estaban siendo desplegadas y la película del día fue puesta. El avión seguía dirigiéndose hacia el Noroccidente argentino, específicamente a las provincias de Santiago del Estero y Tucumán. Mientras veía la película y miraba por la ventana como la oscuridad de la noche tapaba los últimos rayos del sol, llegaron los TPC’s con el servicio: -“Buenas noches, ¿qué desean de comer, carne o pasta?”. Yo pedí pasta, mientras el brasileño del asiento vecino pidió pasta también y el estadounidense pidió carne. La bandeja de la comida, venía con un diseño esta vez presentando una bandeja paisa (que bueno ver un plato típico colombiano representado en una aerolínea) e información sobre la misma. En ella venía la pasta con la salsa y al lado una ensalada que tenía pepinillo, lechuga, zanahoria y tomate, un pan con mantequilla marca Verónica, sal y pimienta y de postre un alfajor marca Cabsha. Después pasó el carrito de las bebidas, en donde pedí jugo de Naranja con hielo (siempre que como pasta en un avión pido jugo de naranja, es una combinación que me encanta).


Volando sobre Córdoba, al fondo la Laguna Mar Chiquita.


Sobre Santiago del Estero


Llegando a Tucumán


Acercándonos a la cordillera de Los Andes


Mientras cenaba, el avión ingresó en una zona de turbulencia bastante fuerte, pues el capitán encendió los avisos de abrochar el cinturón de seguridad y las auxiliares le pedían a la gente que se abrochara el cinturón. Obviamente la turbulencia no fue impedimento para continuar con el servicio, pues la tripulación siguió sirviendo la cena. Los movimientos del avión me hicieron pensar que nos encontrábamos acercándonos a la cordillera de los Andes (además de un pequeño derrame del jugo de naranja sobre mi camiseta :D), pues el piloto nos había advertido sobre los vientos en esta zona:


Sobre los Andes argentinos, atravesando una turbulencia un poco fuerte.


Volando sobre Chile

Ciudad de Loa, Chile


Después de cenar, pasaron los TPC’s recogiendo las bandejas y ofreciendo una segunda ronda de bebidas. Esta vez pedí una Inca Cola con hielo. La turbulencia había cedido y según pude notar, ya nos encontrábamos volando sobre Chile, pues alcancé a divisar la costa, el contraste con el mar se podía notar bastante, pues la ciudad de Iquique hacía un excelente reflejo:


Cuando íbamos saliendo sobre el Océano Pacífico, la jefe de cabina y otra TPC pasaban ofreciendo el servicio de Duty Free. En el catálogo de ese mes vi que estaban vendiendo un llavero con forma de cinturón de seguridad y un esfero con el logo de TACA.  En total me salía en 13 USD la compra, así que le pedí a la jefe de cabina que me diera los dos artículos y al final le pagué. Era la primera vez que compraba con el Duty Free aéreo, pues la última que había comprado en un duty free móvil fue en el Buquebus durante un viaje de Montevideo a Buenos Aires.


Pasados unos minutos, la luz de la cabina fue apagada y la gente se dispuso a dormir. Mientras tanto, la película del día finalizaba y el capítulo de Los Simpsons empezaba. Se alcanzó a sentir una ligera turbulencia, pero de esas que uno siente si está sentado. Nuestro vuelo seguía de manera normal sobre el Pacífico


Volando entre el Pacífico Chileno y el Pacífico peruano






Luego de un rato un poco largo, en donde algunos pasajeros se paseaban por la cabina, los auxiliares atendían llevando bebidas y cafés, la gente dormía plácidamente y la oscuridad, rota únicamente por las luces de las pantallas, las individuales y las de los signos de no fumar, se sintió que el avión empezaba a descender. Miré por la ventana y me di cuenta que el océano y las costas del Perú (ya apareciendo poco a poco), se estaban quedando debajo de una capa de nubes (algo que me indicaba que Lima ya se encontraba bastante cerca). El episodio de Los Simpsons finalizó y en ese momento apareció la imagen del GPS del avión (algo que nunca me había tocado en TACA en los aviones que traían entretenimiento general), en donde mostraba el avión llegando a las costas peruanas y a unos kilómetros de Lima. De repente, la luz de la cabina fue encendida y la jefe de cabina nos informó por el altavoz el inicio del descenso y al mismo tiempo las conexiones disponibles en Lima:
 Conexiones:
 
TA 036-CCS-27
TA 039-LPB-16
TA 053-UIO-21
TA 026-GYE-20
TA 049-VIR-24
TA 130-BOG-19
LR 625-SCL-25
TA 136-GRU-22
TA 142-GIG-18
TA 041-ASU-14
TA 088-POA-26
TA 093-ANF-23
 




Pacífico nublado



La gente se despertaba y se desperezaba, preparándose para iniciar el aterrizaje. En ese instante nos avisaron que el entretenimiento abordo sería apagado, así que los TPC’s pasarían recogiendo los audífonos. En efecto, la tripulación pasó recogiendo todos los audífonos, recolectándolos en bolsas plásticas. En el exterior ya se podía divisar la ciudad de Lima:



Luces de Lima


Spoilers activados, al fondo aviones saliendo de LIM

El descenso seguía, mientras en el avión los pasajeros volvíamos a percibir una turbulencia, esta vez un poco más fuerte. La señal de cinturones fue encendida mientras que la tripulación nos informaba que ya estábamos cerca al aterrizaje así que nos empezamos a alistar y a preparar. Los auxiliares pasaban revisando a todos los pasajeros, mientras en las pantallas, se veía al avión dando el viraje para poder iniciar con la aproximación hacia el Jorge Chávez.




Avión iniciando aproximación, "Tripulación de Cabina a sus asientos, aterrizaje autorizado"

La luz de la cabina fue apagada y la tripulación revisaba por última vez la cabina. De pronto, se escuchó en el altavoz del avión: -“Tripulación de cabina a sus asientos, aterrizaje autorizado”. En la silla de al lado, el brasileño que la ocupaba alistaba un pasabordo, el cual tenía las siglas: LIM-GIG, supuse que tenía conexión para Río de Janeiro y el gringo que se encontraba en el pasillo tenía otro pasabordo con las siglas: LIM-GYE, por lo cual, pensé que tenía conexión para Guayaquil. La tripulación ocupó los asientos, mientras nosotros nos aproximábamos a Lima. La aproximación fue registrada mediante estas fotos que tomé desde mi asiento:











Y como siempre, el spotter desde la torre de SPIM registrando los aterrizajes y despegues de cada avión en la pista:











El avión tocó tierra y frenó de manera suave. Se escucharon aplausos por parte de la gente y en ese entonces se escuchó: -“Señoras y señores pasajeros, bienvenidos al aeropuerto internacional Jorge Chávez, ubicado en la provincia constitucional de El Callao, a 15 minutos de la ciudad de Lima, en requerimiento a la autoridad aeronaútica, les pedimos el favor de permanecer sentados con el cinturón de seguridad abrochado hasta que el avión se haya detenido en el sitio de parqueo asignado. La hora local son las 8 de la noche con 57 minutos otro vuelo mas cumplido a tiempo por TACA…Al bajar asegúrese que lleva todos sus objetos personales y la documentación respectiva. Gracias por volar con TACA”.

El avión abandonó la pista y se dirigió a la puerta de parqueo asignada. Mientras tanto, se veía que la terminal del Jorge Chávez estaba repleta de aviones de TACA y algunos de Star Perú (no se nota que Lima es una de las bases de TACA XD):


Abandonando pista


Foto de otro pasajero que registraba el aterrizaje de un A319 de LAN Perú


TACA domina en Lima


Llegando a nuestro gate


319 de LP abandonando activa.

Siendo las 21 horas en la ciudad de Lima, 23 en Buenos Aires, el 321 de TACA se estacionó en la puerta número 10 del aeropuerto (vuelo cumplido a tiempo y sin ningún inconveniente). Detrás de nosotros, venía un 319 de LAN Perú que acababa de aterrizar y un A300 de American Airlines procedente de Miami.




Recién estacionó el avión, la luz de la cabina fue encendida y el ruido de los cinturones desabrochados reinó por unos segundos a lo largo del pasillo. Toda la gente se paró, mientras los motores eran apagados. Como mi conexión para Bogotá salía a las 21:45, me di cuenta que solo contaba con 45 minutos para pasar por seguridad y llegar a la sala 19. La gente se empezó a bajar, agradeciéndole a la tripulación (de igual forma hice yo) y antes de cruzar el vestíbulo de bienvenida para salir al puente, le pregunté a la jefe de cabina si me dejaba tomarle una foto a la cabina de mando del 321. Ella aceptó con mucho gusto y le dijo al capitán, quien también aceptó sin ningún problema.


Cabina del A321

Apenas tomé la foto, le agradecí al capitán y me despedí, salí del avión por la pasarela y me dirigí al corredor que me llevaría para las máquinas de seguridad….no sin antes tomarle unas fotos al 321 que me trajo de regreso desde el Cono Sur:


TA 024 en destino

A321 de TACA en SPIM


Gracias por leer este reporte
Esta historia continuará…..